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23 de fevereiro de 2018
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El agua es el nuevo petróleo

Disputas y conflictos en torno a las fuentes de abastecimiento ya son realidad en Brasil

Sólo cuando se desencadenó la crisis del petróleo, en los años 2070, desencadenando una crisis mundial con graves reflejos para la economía de diversos países, como Brasil, que entró en proceso de hiperinflación, es que se percibió el papel político y económico de los recursos natural. Y, sobre todo, que su disponibilidad, en el caso del petróleo, es finita. Hoy se dice que el agua es el nuevo petróleo, ante la escasez mundial de ese recurso y de las disputas locales o interpaíses por el dominio de las fuentes de producción de agua.

Son varios los conflictos o disputas actuales alrededor del agua. Una de ellas está en la Cuenca del Nilo, en África. El Nilo es el río más largo del planeta, con más de 7 mil kilómetros de extensión. Desde 1959, Egipto y Sudán monopolizan el acceso a las aguas del río por medio de un acuerdo. Pero en los últimos años, países como Etiopía, Kenia, Uganda, Tanzania, Ruanda y Burundi pasaron a exigir el reparto igualitario del río Nilo. La disputa se agrava con la construcción de la hidroeléctrica Gran Renacimiento por Etiopía, que depende del desvío de las aguas del Nilo Azul, uno de los afluentes del río Nilo, pero Sudán y Egipto están en contra del proyecto.

En el Planalto del Tíbet, corre el río el Mekong, que nace en China y recorre casi 2 mil kilómetros pasando por Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam. Estos cuatro países dependen de las aguas del Mekong, pero el abastecimiento está siendo comprometido debido a la construcción de centrales hidroeléctricas por China.  El Planalto del Tíbet también alberga la fuente del río Brahmaputr, donde China también tiene planes de construir represas y desviar las aguas de ese río para generar energía, contrariando los intereses de la India y Bangladesh.

Rio X São Paulo

En Brasil, la disputa entre Río de Janeiro y São Paulo por las aguas del Rio Paraíba do Sul, que abastece el 80% del Gran Río, llamó la atención por primera vez para esta nueva realidad. El Paraíba del Sur corta los tres estados más populosos del país hace la divisa del Río con Minas Gerais por cien kilómetros.   Una transposición de sus aguas abastece al Río Guandú, fuente de la mayor parte de la captación del agua de Rio. Con el agravamiento de la crisis del Depósito Cantareira, que en 2015 llegó al nivel Cero, comprometiendo el abastecimiento de una parte de la región metropolitana de São Paulo, el estado propuso un sistema de transposición de las aguas del río Paraíba do Sul para suplir el abastecimiento.  Pero enfrentó la oposición de Río de Janeiro, en virtud de la importancia de ese río para el abastecimiento en aquel estado.

La disputa llegó al Supremo Tribunal Federal. Por último, las dos partes llegaron a una solución, al lado del gobierno de Minas Gerais, sellando un acuerdo de gestión conjunta y determinando la prioridad en la gestión de esta cuenca hidrográfica con foco en el abastecimiento, y no más en la producción de energía eléctrica.  Esta decisión expone otro campo de disputa por el agua: además de regional, es necesario considerar la función social, donde cada gota de agua es disputada por la población humana y por las actividades agrícolas e industriales.

Produção editorial: Revista Grandes Construções – Desenvolvido e atualizado por Diagrama Marketing Editoral