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03 de setembro de 2010
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Por el cielo en el Complexo do Alemão

 

La instalación de un sistema teleférico en una favela del Rio de Janeiro es un campo de pruebas del uso de un nuevo sistema de transporte colectivo que allane el camino a las intervenciones sociales en una de las zonas más violentas de la ciudad

Por: Mariuza Rodrigues

El montaje del sistema teleférico que conecta las cinco colinas del barrio marginal Complejo de Favelas do Alemão, en los suburbios de Rio de Janeiro, prácticamente se ha terminado, con el tendido de los cables. La instalación de las cabinas y la primera fase de pruebas tendrán lugar en septiembre. El sistema, compuesto por seis estaciones unidas por 3,4 kilómetros de líneas, se integra al ferrocarril de cercanías en la estación de Bonsucesso a fin de interconectarla con los cerros Adeus, Baiana, Alemão, Itararé y Fazendinha. La ruta, que a pie se recorre en una hora y media, de punta a punta, tomará solo 20 minutos. El transporte de pasajeros se hará en 152 cabinas, que trasladarán unas 30 000 personas al día.

La obra, financiada con fondos del Programa de Aceleração do Crescimento – PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), está a cargo del consorcio Rio Melhor, encabezado por la constructora Norberto Odebrecht e integrado por las empresas OAS y Delta. La operación del sistema correrá por cuenta de Supervía, que tiene la concesión de los trenes de cercanías de Rio de Janeiro, con el compromiso de cobrar una tarifa social. Las estaciones contarán con boletería, torniquetes de entrada y salida y personal de apoyo para el embarque, ya que las cabinas no se detienen completamente en las paradas. Al llegar a la estación, disminuyen la velocidad y pasan lentamente a velocidad constante.

Cada cabina tiene capacidad para 10 personas: ocho sentadas y dos de pie. Las cabinas circularán a 5 metros por segundos (18 km/h) a 30 metros de altura, equivalente a un edificio de 10 pisos. Todo el sistema se apoya en 49 torres de hormigón de 12 a 40 metros de altura, distribuidas a lo largo del recorrido. A pesar de la altura, el transporte se considera seguro y su funcionamiento solo se interrumpe en caso de condiciones meteorológicas desfavorables, tales como vientos fuertes y tormentas.

El proyecto del teleférico es parte de un modelo global de intervención social denominado «PAC Favelas». Como parte de este programa ya se han entregado 728 viviendas, un Complejo de Atención Médica (CAS),  una Unidad de Atención Médica (su sigla en portugués es UPA) 24 horas, zonas para recreación y deportes y Centro de Educación Técnica y Formación Profesional (su sigla en portugués es Cetesp). También se han terminado las obras del Colegio Estatal Periodista Tim Lopes, en homenaje al reportero asesinado el 2 de junio del 2002 por narcotraficantes en Vila Cruzeiro, una de las 16 favelas que forman el Complexo do Alemão.

El proyecto también incluye obras de drenaje y pavimentación y, por último, la recuperación ambiental de la Sierra de la Misericordia, a fin de transformarla en una zona de recreación y de protección medioambiental. Teniendo en cuenta todas las inversiones nacionales, estatales y municipales, la suma de las inversiones en el Complexo do Alemão asciende a 601 700 millones de reales, cifra inédita en Brasil en proyectos del tipo.

Las obras estructurales se consideran como una oportunidad para transformar la realidad del barrio. La reducción de los problemas de accesibilidad, movilidad e integración territorial se combina con acciones de apoyo a la generación de puestos de trabajo e ingresos y de capacitación profesional, el mejoramiento de la educación y fomento del espíritu emprendedor.

Para determinar estas demandas, el proyecto se pautó inicialmente por la realización de un censo en la comunidad, que definió el perfil económico de los residentes, a cargo de la Empresa de Obras Públicas del Estado de Rio de Janeiro (Emop). El levantamiento reveló que solo el 29,9% de los residentes puede acceder a su casa por una calle donde circulan automóviles. El acceso por un callejón por el que circulan solo peatones corresponde al 25,7% de los residentes, el 22,9% tiene que subir escaleras y el 16,9% atraviesa pasadizos.

La preocupación por escuchar y comprender la cultura de los habitantes se revela en el desarrollo de los proyectos de arquitectura: los conjuntos habitacionales reproducen, en la medida de lo posible, la cultura local, en lo que respecta a la división de los espacios y los elementos decorativos, por ejemplo.

El trabajo se dividió en dos etapas principales. En primer lugar, la gestión del impacto ejercido por las intervenciones, que tenía por objeto la reducción de los efectos negativos sobre la población, debidos a los trastornos producidos por las obras, la interrupción temporal de servicios y el reasentamiento. En segundo lugar, la ampliación al máximo de los impactos positivos, tales como la educación medioambiental, la generación de puestos de trabajo e ingresos y los efectos del mejoramiento de la infraestructura y los servicios prestados a los ciudadanos. Y, por último, el fomento del proceso de desarrollo sostenible, con el objetivo de crear las condiciones necesarias para la movilización y organización de la comunidad, tomando como base la gestión compartida y un plan de acción, entre otras iniciativas.

Al entrar en la segunda mitad del año, la mayor parte de las obras está terminada o en proceso de terminación. En el caso del teleférico, todavía falta el tendido de algunos sistemas de cables y la terminación de algunas estaciones, para poder iniciar las pruebas de funcionamiento en septiembre. La meta es inaugurarlo y ponerlo finalmente a prueba antes de fin de año.

Todo el sistema teleférico es provisto por la compañía francesa Pomagalski (Poma). Pero el modelo de implantación y, especialmente, la experiencia de construir un sistema de transporte colectivo de este tipo en una comunidad desfavorecida y violenta, por medio de este conjunto de intervenciones, procede de Medellín (Colombia). La innovación brasileña, sin embargo, es el tamaño del sistema, 3,4 kilómetros instalados a la vez, con trayectoria curva e integración a la estación de ferrocarril de Bonsucesso. Además de acortar a un cuarto el tiempo necesario para recorrer el camino, el sistema facilitará la integración de las comunidades, que es precisamente un factor importante en el desarrollo social.

Obra de arte en la favela

Como todavía no están funcionando, lo primero que llama la atención son las estaciones, en medio del típico paisaje de las favelas.  En sus aledaños se encuentran varias otras edificaciones, tales como conjuntos habitacionales, escuelas, unidades de atención médica, biblioteca, zonas de recreación.

Las estaciones servirán de base para la prestación de servicios públicos, tales como atención jurídica, biblioteca, atención médica, zonas de recreación, orientación profesional, capacitación y generación de ingresos. Por este motivo son estructuras de tamaño considerable y cuando uno mira alrededor y nota la falta de calzadas pavimentadas que den acceso a los edificios —a no ser la única calle recientemente construida justamente a ese efecto— es posible darse cuenta del desafío que afrontaron las empresas constructoras para armar como un rompecabezas el sistema teleférico en el Complexo do Alemão, una «ciudad» de más de 300 000 habitantes distribuidos en 16 comunidades.

Eduardo Poley Peçanha, gerente de ingeniería del Consorcio Melhor, formado por las empresas de construcción Odebrecht, OAS y Delta, dice que, a diferencia de lo que sucede normalmente en un obra, para obtener información sobre el terreno, fue necesario hacer el relevamiento topográfico a medida que se desapropiaban y demolían las casas, porque no había registros anteriores y todo el terreno estaba ocupado. «Teníamos que esperar la apertura de brechas en la comunidad. Se iban produciendo poco a poco, en puntos espaciados. Cuando podíamos, entonces sí, se colocaba un punto de sondeo para el estudio y el relevamiento del terreno. Sin embargo, el proceso era demasiado lento. Por lo tanto, el trabajo se hacía por etapas, sin mucha conexión entre sí, hasta que pudimos reunir toda la información en un solo cuerpo», dice Poley. También recuerda la necesidad de adaptarse a las condiciones locales y la búsqueda de soluciones totalmente inusuales, tales como trabajar con el topógrafo en campo haciendo in situ los cálculos topográficos a medida que se «conquistaba», literalmente, terreno. «A menudo fue una ingeniería hecha en campo, que era necesario vigilar de cerca. Fue realmente un desafío para todos nosotros.»

Pero esas eran solo las primeras dificultades. Después hubo que pensar en la logística para el transporte de materiales, porque no se podía esperar hasta que fuera posible abrir brechas en la favela para la construcción de calles hasta la cumbre de las colinas.  Por lo tanto, se recurrió a la orientación de personas de la comunidad, que indicaban el mejor camino a seguir. En la medida de lo posible, se usaban camiones pequeños. En otros casos, solo se podía subir el material con ayuda de una retroexcavadora. Y, a veces, los materiales fueron acarreados por los propios trabajadores. En la estación Fazendinha, por ejemplo, ante la imposibilidad de que la hormigonera subiera la loma, se optó por preparar el hormigón en el obrador.

Sistema vial 0 km

En total, se construyeron 30 kilómetros de calzadas. En el Morro do Adeus, se prolongó la calle Pedro Avelino hasta la estación del teleférico. En el Morro da Baiana, se ensanchó la calle Itajubara para dar acceso a la estación. Se construirán dos nuevas avenidas en el Morro do Alemão: la Av. Central y la calle Floresta. En la comunidad de Itararé se construirá una calle nueva y se harán mejoras en otras cuatro.  «En términos de tecnología, no hay sorpresas. La cuestión era realmente abrir espacio dentro de estas comunidades para avanzar con las obras», afirma Poley.

La construcción del teleférico del Morro do Alemão, a su vez, contó con la experiencia adquirida por Odebrecht en Caracas, donde construyó un sistema similar de 1700 m en la comunidad de San Agustín. Sin embargo, las dimensiones en Alemão son de otra magnitud. Las estaciones están distribuidas en dos estructuras independientes, la de sustentación del teleférico, con 25 pilares de hormigón, y la que soporta la carga de la estación. Estas torres se distinguen por pilares cilíndricos de 12 a 40 metros de altura, que implican el uso de un conjunto especial de encofrados y fueron construidos parte en hormigón y parte en estructuras metálicas. Para construirlos se desarrolló un tipo de encofrado que permite colar pilares de 2,5 y 2,8 metros de diámetro. Estas estructuras tienen alrededor de 60 metros cúbicos de hormigón y 10 toneladas de acero, con pilotes hincados a una profundidad de entre 5 y 20 metros. Se usaron pilotes de punta helicoidal que soportan esfuerzos variados de tracción, compresión, torsión y flexión. La parte metálica de las torres mide de 8 a 37 metros, y se usó acero autopatinable a razón de 18 toneladas por torre, en promedio. La parte de hormigón de las torres varía de 5 a 13 metros.

El ingeniero Poley dice que una de las preocupaciones era lograr la compatibilidad estructural, entre esta estructura y la estructura del teleférico, a fin de obtener la cota correcta. «A veces, el esfuerzo transferido al suelo era de un orden de magnitud con el cual la empresa proyectista nunca había trabajado. Al principio, esto nos asustó un poco. De modo que se hizo algo que ya es común: contratamos un consultor externo para realizar la verificación de los cálculos. Pero en paralelo, como el cálculo de las cargas estuvo a cargo de la empresa francesa que suministró el teleférico y no tendríamos condiciones de verificar los valores en el Brasil, se contrató a una empresa francesa especialista en ingeniería de cables para que comprobara estos valores y todos los datos de entrada. Es decir, se extremaron los recaudos con respecto a la construcción de esta estructura y el resultado puede considerarse excelente, de alta seguridad.

El tendido de cables ya se ha terminado y se han tendido cables de fibra óptica paralelos al cable guía, que transmitirán los datos entre las estaciones y permitirán que el sistema funcione a la perfección, además de proveer un sistema de transmisión que no existía en la zona. Se ha empezado a acoplar las 152 cabinas a los cables.

Conjuntos habitacionales en 45 días

Una de las cuestiones clave era ofrecer una solución rápida a los residentes desalojados de sus hogares, que funcionara con exactitud, para evitar lo más posible las quejas y no despertar la oposición de la población local.

Uno de los conjuntos habitacionales terminados por último en Alemão, parte de la primera etapa del PAC, se encuentra en la antigua fábrica de Poesi, en el cual se mejoró el diseño de los conjuntos y se puso mayor énfasis en el paisajismo y las áreas abiertas. Se retiraron toneladas de basura, hasta descubrir el suelo. Solo que un día se retiraba toda la basura y, al siguiente, la población ya había depositado otro tanto. Al lado se ha construido una escuela y una Unidad de Atención Médica (UPA), establecimientos que raramente se relacionan con el paisaje de las favelas. Pero allí están. Y están tan arraigados en el barrio que ni siquiera se puede matricular o atender ahí a personas que no sean residentes del lugar, conocidas y conocedoras de la realidad local. Contando también la mejora vial y las redes de desagües cloacales y pluviales, y de agua corriente se llega a un universo de casi 6000 hogares directamente afectados por las obras. Así se podrá resolver uno de los mayores problemas de la comunidad: la recolección de residuos. Sin los servicios municipales, la población crea vertederos en cualquier parte.

Métodos de construcción

Dado el corto plazo para las obras, el consorcio recurrió a sistemas de construcción que permitieran construir bloques de viviendas con calidad y rapidez. Se optó, en el caso de Alemão, por la aplicación del sistema de montaje de paredes de hormigón con encofrados de aluminio, que la empresa Bairro Novo del grupo Odebrecht ya había desarrollado y empleado. El método de construcción no requiere trabajadores calificados y genera pocos residuos.

Según Poley, desde el comienzo del montaje al final de la obra, se tardaba 45 días. «Una vez montadas las estructuras, solo era necesario hacer la instalación eléctrica y las terminaciones. Por otra parte, los encofrados de aluminio pueden ser reutilizados en otros emprendimientos. El resultado es excelente: apartamentos de un buen nivel de calidad», dice.

Resumen Ejecutivo del Complexo do Alemán

Contratante: Empresa de Obras Públicas del Rio de Janeiro (Emop)

Consorcio Rio Melhor: Constructora Norberto Odebrecht, Delta y OAS, administración Concremat

Ubicación: XXIX Región Administrativa del Municipio de Río de Janeiro.

Barrios del entorno: Ramos, Inhaúma, Bonsucesso, Olaria, Engenho da Rainha, Del Castilho. Ocupa la parte oriental de la Sierra de la Misericordia y está constituido por 12 comunidades: Morro do Alemão, Adeus, Baiana, Grota, Nova Brasília, Alvorada/Cruzeiro, Itararé, Mineiros, Pedra do Sapo, Joaquim de Queiroz, Palmeiras y Alto Florestal.

Objeto del contrato: Proyecto ejecutivo, ejecución de las obras, reformas y urbanización integral, trabajo social y regularización de la propiedad.

Valor: R$ 493 333 505,49

Población afectada: Aproximadamente 120 000 habitantes del Complejo

Puestos de trabajo directos generados: 3500

Superficie de la intervención: 1 813 210 m2

Sistema teleférico: 6 estaciones, una de las cuales es intermodal integrada a los sistemas de ferrocarril y de carreteras; a 3,5 km de longitud interconectando el barrio; capacidad para transportar 3000 pasajeros por hora a una velocidad de 5 m/s; duración del recorrido de aproximadamente 15 minutos; 152 cabinas con capacidad para 10 pasajeros.

Unidades de vivienda: construcción 920

Compra asistida de viviendas: se facilitó la compra de 862 viviendas

Construcción de instalaciones comunitarias

Escuela secundaria y de referencia: 4998,26 m²;

Centro de referencia para los jóvenes: 1636,73 m²;

Centro integrado de apoyo a la salud: 6774,17 m²;

Centro de generación de ingresos: 507,74 m²;

Área de apoyo al deporte: 87,05 m²;

Centro de asistencia jurídica: 542,42 m²;

Centro de servicios: 191,00 m²;

Biblioteca: 1185,00 m²;

Edificio de la Administración del Parque de la Sierra de la Misericordia: 167,37 m².

Recuperación medioambiental de la Sierra de la Misericordia

Obras de infraestructura: Sistema de alcantarillado sanitario, sistema de abastecimiento de agua potable, red de drenaje, red de alumbrado público y pavimentación de calles principales, locales, de servicio y veredas.

 

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